El
País (España): POR ENEKO RUIZ JIMÉNEZ
“El
autor estadounidense de cómics falleció en Nueva York, según informa la Policía:
Steve Ditko es un arquitecto de
mitos modernos. De su trazo nacieron algunos de los más famosos superhéroes,
desde Spiderman a Dr. Extraño pasando por la Eternidad
(la mismísima encarnación del universo Marvel) junto al célebre Stan Lee. Personajes que han cotizado miles
de millones en las estanterías y taquillas de todo el mundo. Pese a su
relevancia en nuestra cultura, sin embargo, no hay ni una fotografía pública en
color del dibujante. Su última entrevista formal la concedió en 1968: "Nunca hablo de mí. Mi trabajo soy yo. Lo hago lo mejor que puedo
y, si me gusta, espero que le guste a alguien más", explicaba el
autor, al que la policía de Nueva York
encontró muerto en su apartamento el pasado 29 de junio a los 90 años. Su adiós llega igual que como
vivió en sus últimas décadas, recluido y rodeado de misterio. Tanto es así que
las investigaciones, que no hicieron público su fallecimiento hasta este
viernes, creen que Ditko había
muerto dos días antes, informa el medio especializado The Hollywood Reporter. Ha perecido sin poder (ni querer) contar su
versión de una polémica historia que lo enfrentó a la industria”.
“Steve
Ditko llegó a Spiderman de
rebote. El autor vivió en Nueva York
durante 70 años, pero, al contrario
que Stan Lee o Jack Kirby, nació el 2 de noviembre de 1927 en Johnstown (Pensilvania, EE UU). Poco se sabe de su
biografía, que siempre escondió con mimo (negó cualquier memoria que se
publicara de él). Viajó a Alemania
con el Ejército tras la Segunda Guerra
Mundial y, a su vuelta, se matriculó en la Escuela de Caricaturistas e Ilustradores neoyorquina. Allí, en los
cincuenta, conoció a Stan Lee, que
los visitó como editor en jefe de la editorial
Atlas, el embrión de Marvel.
Pronto comenzaría a trabajar con él creando terror y monstruos, algo para lo
que su trazo realista, rostros afeados, acumulación de viñetas y psicodelia
parecía más que indicado. Los superhéroes, por su parte, no parecían cuadrar
con su poco convencional visión”.
“Esta idea cambió cuando en 1962 Lee decidió que no quería a Kirby para crear a su nuevo héroe. No
buscaba al superhéroe fuerte y arquetípico para modelar al estudiante Peter Parker. Spiderman sería un marginado, alguien a quien no le salen bien las
cosas y que necesitaría una evolución para llegar a ser un supertipo hecho y
derecho. Ditko era perfecto. Así
(aunque siempre sin saber de quién fue la primera idea) nació uno de los
mayores iconos pop del mundo, uno que transformaría los parámetros del género
para siempre. Durante 38 números de The
Amazing Spiderman, el dúo creó a los secundarios más famosos en la vida del
héroe, y también a sus eclécticos y geniales villanos: el Duende Verde, Doctor
Octopus, el Lagarto, Misterio, el Buitre... Mientras, en Dr.
Extraño definieron un mundo de psicodelia e imaginación que navegaba por la
otra cara del universo Marvel, la
hechicería, lo oculto y los viajes astrales. El realismo frente al surrealismo
propio de Dalí. Hasta que Ditko, en su máximo apogeo creativo, lo
dejó todo. No quería los focos ni trabajar sin ganar lo que él creía merecer”.
“El modo de trabajo de Stan Lee siempre había sido
cuestionado. Según el método Marvel,
el guionista escribía un argumento genérico y los dibujantes lo desarrollaban,
pero sin créditos suficientes de su jefe. Esta estrategia lo acabó enfrentando
a Jack Kirby, que poco a poco vio
como se hacía cargo del argumento sin renumerar ni derechos, y también a Steve Ditko, que logró ser co-autor
pero a quien Lee denostó en
numerosas ocasiones. "El que tiene
la primera idea es creador", subrayaba el fundador de Marvel durante años. Ditko, que veía su idea como una copia
de La Mosca de Kirby, cuestionaba incluso ese concepto. Algo que les hizo chocar
muy públicamente. "Stan no conocía
ni mis argumentos antes de que escribiese los diálogos. La existencia de Spiderman
necesitaba de una identidad visual concreta. Tener una idea no es nada si no es
tangible", debatió Ditko en
los noventa, cuando, 30 años
después, volvió a hablar con Lee. A
partir de ese momento, el guionista siempre diría que consideraba a su compañero
co-creador de Spiderman, pero Ditko nunca quedó conforme con cómo lo
decía”.
“En sus últimas colaboraciones juntos
ni siquiera se hablaban. Poco a poco, Ditko
se había ido sumergiendo en una de las fes más polémicas del siglo XX: el
objetivismo de Ayn Rand, y fue
salpicando sus libros con conceptos que parecían sacados de La rebelión de Atlas. Si Lee veía a Peter Parker como un apocado y tímido joven (una versión del Ditko joven), la filosofía de Ditko lo iba a llevar a convertirlo en
el hombre perfecto, individualista e intocable que no piensa en nadie más para
ser el mejor, una suerte de J. Jonah
Jameson explotador y exitoso. "Ditko
piensa que es un genio del mundo", llegó a decir Lee. En 1966, el
dibujante, que no veía recompensada su originalidad por quien veía como un
hombre "demasiado asustado y
enfadado", se marchó. Incluso pidió a Kirby que se le uniera. Pero el creador del Capitán América y Los Cuatro
Fantásticos tenía una familia que cuidar. No se podía ir todavía, recordaba
Sean Howe en Las historias jamás contadas de Marvel cómics”.
“Recaló en Charlton cómic, donde, gracias a su menor popularidad consiguió más
libertad. Creó al héroe de derechas La
Pregunta, al Capitán Átomo, Creeper y Halcón y Paloma, ya en DC. Personajes que están a punto de
ser adaptadas también a la televisión. Lo mismo sucede con Speedball y su hoy popular parodia Chica Ardilla, uno de sus últimos trabajos en Marvel cuando regresó en 1992
(entonces intentaron reunir a Lee
y Ditko en un cómic futurista, pero
sin éxito). Porque, pese a dar la espalda a la industria y al mundo, Ditko nunca dejó de crear, ya fuera en
cómics independientes, en colaboraciones muy puntuales, diseñando a Mr. A (basado en la filosofía de Rand) e incluso en fanzines en blanco y
negro que enviaba por carta”.
“Nunca conoceremos toda la verdad. "No nos acercamos a él. Es como J.D.
Salinger (autor de la novela El guardián entre el centeno). Es reservado e
intencionadamente ha estado fuera de los focos", dijo en 2016 a The Hollywood Reporter el cineasta Scott Derrickson, director de la adaptación Doctor Strange (2016),
por la que nunca se supo si recibió su parte. Antes siempre la había rechazado.
Cuando sus páginas de Amazing Fantasy 15,
la primera aparición de Spiderman,
fueron donadas a la Biblioteca del
Congreso de EE UU de manera anónima en 2008,
The Chicago Tribune intentó
contactar con él. Su respuesta fue clara: "No
podría importarme menos".” El
País (España): Madrid 7 JUL 2018.