sábado, 13 de marzo de 2010

Premiación y homenaje a destacados maestros de la historieta peruana



Por Gabriel Zárate

En el auditorio del Centro Cultural Ricardo Palma de Miraflores y en la Sala de Exposiciones Raúl Porras Barrenechea, el semanario de humor político “El Otorongo” del diario Perú 21 por su cuarto aniversario de creación, programó durante toda la reciente semana un extenso plan de actividades, que incluían, disertaciones, charlas, exposiciones y conversatorios sobre la historieta y el humor gráfico en el Perú.

La merecida coronación de dicho evento se realizo esta noche del viernes 12 con un memorable encuentro titulado “Charla Magistral y homenaje a íconos de la historieta nacional”. Legítimo y valedero reconocimiento a un destacado conjunto de admirables historietistas peruanos de relevante trayectoria local.

El principal moderador del festivo evento fue Javier Prado Bedoya y los dibujantes justamente premiados por su trascendente y valiosa obra realizada fueron Hernán Bartra, Javier Flórez del Águila, Luís Baldoceda, Dionisio Torres, y Julio Carrión, siendo el secreto de la noche la digna premiación sorpresa a Javier Prado Bedoya. Desde El lector de historietas un fuerte aplauso, un gran abrazo y el mayor de nuestros respetos a todos los maestros historietistas meritoriamente celebrados anoche.

Agradecimiento por las fotos a Vladimir Velásquez

viernes, 5 de marzo de 2010

Solidaridad con el pueblo chileno


Por Gabriel Zárate

A la comunidad historietística internacional: Se está realizando en estos momentos una subasta de dibujos originales, donados por sus propios autores, cuyo monto recaudado se entregara en su totalidad a la Cruz Roja de Chile encargada de ayudar y socorrer a las numerosas víctimas del pueblo chileno por el reciente terremoto sufrido con trágicas y devastadoras consecuencias. La subasta se realiza a través de eBay:

http://shop.ebay.es/carlaberrocal/m.html?_nkw=&_armrs=1&_from=&_ipg=25

Los autores se comprometen a asumir el pleno del costo de los gastos de envío de los originales a quienes colaboren adquiriéndolos.

De antemano agradecemos a todos aquellos que decidan comprar un original de historieta e ilustración pues con ello están colaborando con una noble causa en pro de los damnificados del vecino país del Sur.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Los recomendados: El Sueñero, de Enrique Breccia


Por Gabriel Zárate

El Sueñero: Originalmente pensada para Toutain y el mercado europeo, la historieta es finalmente publicada en la revista Fierro en 1985 con guión y dibujos de Enrique Breccia. Ha sido reeditada por Javier Doeyo el 2007 en su versión íntegra, incluyendo los capítulos de la segunda parte omitidos en Fierro.

La historia se presenta como una temeraria aventura fantástica en un esperpéntico universo futurista, propio de una fabula de horror, donde tras la conclusión de siglos de crueles y desgarradoras guerras, el aburrimiento posterior de la paz generó una epidemia de “la peste sutil” que abate a la población. La solución diseñada es un retorno a la violencia, restaurando un Sirko Roman-ho para el entretenimiento de los habitantes. El Ñato, un ex-mercenario conocido como El Sueñero, es el cazador enviado a conseguir los próximos luchadores del espectáculo. Para ello realiza un intrépido viaje marítimo atravesando el espacio y el tiempo, en la insólita búsqueda y captura de los futuros gladiadores. El Minotauro del laberinto de Creta (con su ocurrente indumentaria de torero) y el Dr. Jekyll del Londres victoriano (confundido con Mr. Hyde) serán sus primeros forzados reclutamientos. Los relatos se desenvuelven siempre con una atmósfera de irreverente sátira, retratando un universo grotesco plagado de un humor irónico y corrosivo (como la clara alusión paródica en el episodio contra los piratas ingleses a solo un par de años del conflicto de Las Malvinas).

La ruptura con la propuesta editorial europea hace que Enrique Breccia replantee la historia, nacionalizando el argumento e introduciendo variantes políticas de la realidad local: “Era un trabajo creado especialmente para Europa. No iba a ser publicado en Argentina…No podía ponerle muchas cosas locales, porque no las iban a entender allá. Así que, una vez que se cortó el contacto europeo, el Sueñero vino a la Argentina y me pude dar el gusto de incorporarle una temática nacional”. (1)

El Ñato arriba a Mar del Sud en la búsqueda del tercer guerrero en la pampa argentina: el Lobizón. Indagando darán con don Churrique (un emperrao a imagen del autor). Se produce entonces un giro vertiginoso en el relato, pues se introducen una numerosa serie de míticos personajes de leyenda, propios del folklore autóctono del país gaucho de tierra adentro. Es la nacionalista reivindicación de lo propiamente nativo, comandado por Helje Nerhal que convoca a las masivas fuerzas populares embanderadas para enfrentarse inicialmente contra los temibles Ghori-lhas (los militares) que son la fuerza de avanzada cómplice que secunda la temida invasión de lo ajeno representado por el Gusano Grhin-gho.

El Gusano simboliza la seductora penetración de lo foráneo que se introduce en las mentalidades persuadiéndolas sutilmente, socavando la identidad propia con una etérea y cautivante presencia evanescente. La auténtica intromisión imperialista es ideológica: la alienación de la modernidad, entendida como la universalización de la cultura de consumo y de un homogenizado modelo de vida de estilo burgués dominante, que termina imponiendo su fascinante consenso absoluto, como una intensa forma de colonización mental en la población sometida y que subvierte los valores intrínsecos de una nación avasallada, deslizando imprescindibles necesidades superfluas y distorsionando su percepción de la realidad.

La hegemónica imposición mundial y unívoca del la industria cultural capitalista es un fenómeno económico y socio-cultural que supone una crisis de las identidades, atrapadas en una utópica ruptura. Como afirma Nicolás Casullo es “el espejismo de la identidad del consumo”. Pues se construye un sujeto que “se inscribe…en la virtualidad y el simulacro de la pantalla, (que) encontrará su identidad en esa otra cultura de la vestimenta, del rock, de la TV, de lo que consume…de lo que ambiciona consumir” (2)

Historieta de fuerte y partidario contenido político, que refleja la explosiva eclosión crítica producida después de la salida los oscuros años de la dictadura militar. Epígono del pensamiento antiimperialista yanqui de los setentas, que refleja una clara y explícita postura peronista confesada por el autor: “Era un mensaje militante. Entendido desde el punto de vista de la militancia política, me parece que salió bien. Tenía que generar polémica y en ese sentido cumplió el objetivo” (3)

Es una historieta singular y alucinante, por la peculiar fusión de un marcado discurso político-ideológico comprometido, pero recreando un disparatado universo estrambótico con alegorías nativas locales y seres extraídos de una demencial pesadilla. Muy polémica en los ochentas, con expresa provocación despertó fuertes y encendidos debates donde la acusaban de panfletaria y fundamentalista. Obra extraña, problemáticamente personal, reflexiva y subversiva. Enrique Breccia consiguió en El Sueñero, con desbordante libertad crítica y caricaturesca creatividad estética, convertirla en una extravagante historieta única en su género, un imaginativo clásico peculiar e inimitable.

(1) Andrés Accorsi. Reportaje a Enrique Breccia. Comiqueando # 43. 2000 (Tebeosfera)

(2) Nicolás Casullo. Itinerarios de la modernidad. Eudeba. 1999.

(3) Andrés Accorsi. Reportaje a Enrique Breccia. Comiqueando # 43. 2000 (Tebeosfera)

lunes, 1 de marzo de 2010

Hernán Migoya en Dedomedio


Por Gabriel Zárate

Después de colaborar con la revista peruana Etiqueta Negra publicando su página de cómic titulada LATINÓPOLIS, con dibujos del prestigioso Joan Marín, sobre las mundanas peripecias de Martínez, un escritor español radicado en el Perú, Hernán Migoya ha decidido con grata felicidad mudar su historieta a la revista satírica Dedomedio.

Las razones de este inevitable traslado están ligadas a la censura de Etiqueta Negra por una humorística parodia de un conocido y exitoso joven novelista peruano radicado en España. En Dedomedio le han garantizado a Hernán solemnemente que no habrá censura alguna para el despliegue de su obra.

Desde El lector de historietas le deseamos a Hernán Migoya el mayor de los éxitos posibles en esta auspiciosa nueva etapa de su producción historietística publicada en el Perú, donde esperamos pueda desarrollar con mayor libertad su tan conocido humor corrosivo, sin reparo editorial alguno. Toda la suerte del mundo.

viernes, 26 de febrero de 2010

Los recomendados: El Negro Blanco, de Carlos Trillo y Ernesto García Seijas



Por Gabriel Zárate

El Negro Blanco: Publicado como tira diaria en El Clarín entre los años 1987 y 1993 con guión de Carlos Trillo y dibujos Ernesto García Seijas, surgió como reemplazo de El Loco Chávez. La edición argentina de IVREA recopila en diez tomos la totalidad de las tiras, remontadas en formato de libro, incluyendo un final especialmente compuesto para un semanario italiano, que le da la conclusión requerida a la historieta. Contiene también un prólogo del propio Carlos Marcucci uno de los protagonistas de la historia.

Roberto Blanco, conocido como El Negro, redactor de El Clarín, es un periodista soltero viviendo en solitario. Hombre de una clase media argentina venida a menos, cuyo sueldo apenas le alcanza para lo justo. También es un infatigable mujeriego, un persistente seductor siempre enredado en románticas aventuras con preciosas féminas en una gran ciudad como Buenos Aires donde la fascinante belleza de la mujer porteña es una diaria tentación permanente (“viste que hay chicas lindas que te les tirarías encima si no existiera el código penal”) para sus múltiples e hilarantes embrollos amatorios.

Chispa, es una rubia de desbordante hermosura y fuerte personalidad. Arquitecto de exitosa trayectoria profesional y solvencia económica, es el gran amor en la vida del Negro y tras tres años de relación sentimental es la mujer que lo ha marcado definitivamente. Protagonizan una relación conflictiva y problemática, ambivalente con reconciliaciones endebles y un alejamiento atormentado y frustrante, donde ambos se separan sin borrar el angustiante recuerdo del otro.

La aparición de la bruja Agatha (1) le da un toque inverosímil de enigmático desconcierto y de lúgubre fantasía al relato, envolviéndolo en la bruma del recóndito misterio. El halo de lo oculto transforma a Buenos Aires en una urbe insólita donde se convive con el hechizo de lo increíblemente sobrenatural.

La carga erótica se intensifica produciéndose un giro explicito en la parte grafica de la historieta a partir de la aparición de la cautivante y provocativa Flopi Bach (2) una joven e ingenua veinteañera que de aspirante a periodista en El Clarín acaba convertida en una popular locutora de la televisión. Ella impacta por su dulce e inocente rostro de niña angelical, su ingenua ternura y cándida torpeza. A la vez destila una desbordante sensualidad gracias a su escultural y seductora anatomía; deslumbrantes encantos a los que El Negro no consigue librarse. La bella Flopi se termina transformando en una trepadora arribista sin escrúpulos, corrompida por un medio sensacionalista como el televisivo carente de toda ética, donde solo importa promover el escándalo para elevar el raiting y preservar el frívolo estrellato que proporciona la mediática pantalla.

El Negro Blanco aparece encasillado y sin mayores proyecciones en su labor de redactor periodístico frente a Chispa y Flopi que son competitivas y aspirantes en pos del éxito. Esto refleja la inseguridad y el desconcierto del clásico varón machista empequeñecido frente a la consolidación del ascenso y supremacía de la mujer progresista en el terreno laboral, además de la conquista de su libertad sexual plástica y todos los diversos conflictos que este desencuentro genera.

La trama también puede leerse como el fatal conflicto entre una cultura letrada del papel y la lectura en infeliz retroceso: el periodismo de investigación y destape de la corrupción enfrentado al hegemónico dominio y supremacía de la todopoderosa imagen televisiva complaciente y dedicada solo a generar un adictivo entretenimiento: “Con la televisión…el acto de ver suplanto al acto de discurrir (reflexionar)” “Con la televisión la autoridad es la visión en sí misma. Es la autoridad de la imagen” “Lo esencial es que el ojo cree lo que ve; y por tanto, la autoridad cognitiva en la que más se cree es lo que se ve. Lo que se ve parece real…parece verdadero”. (3)

Son los cotidianos relatos urbanos del Negro Blanco con su reducido círculo de amigos incondicionales (Miguel y Marcucci) donde las conversaciones de café sobre minas siempre están presentes, dándole un humorístico matiz costumbrista a esta enmarañada historia donde se libra una permanente comedia de inagotable peripecia, aventura y confusos líos sexuales, plagada de sueños farsescos, guapísimas mujeres, con constantes malentendidos, confusiones y conflictos que enfrenta el Negro Blanco, atrapado entre el amor apasionado por la blonda Chispa y la excitación carnal por la juvenil Flopi.

Desfilan una serie de estrambóticos personajes como Carlos Marcucci (en la vida real escritor y amigo de Carlos Trillo) un maduro e implacable seductor carente de todo atractivo pero al que las mujeres encuentran irresistible, Roberto Blanco padre, un veterano antropólogo erudito en sexualidad, que convive rodeado de mujeres provenientes de los rincones más exóticos del planeta, Badaracco el inescrupuloso y repulsivo productor de televisión obsesionado por la noticia amarilla a cualquier costo, Cococha Valdivia un esperpento de mujer convertida en la viperina reina de la chismografía del espectáculo.

Ernesto García Seijas, magistral dibujante realista argentino (quizá el mejor en su estilo) sorprende por los minuciosos detalles de cada viñeta, graficada con una soberbia calidad artística en su dominio del blanco y negro. Sus dibujos retratando la figura femenina son impecables pues consigue plasmar espléndidamente el erotismo del cuerpo de la mujer y fascinar embelesado a cualquier mortal lector (“lo malo de los ojos es que son independientes de la voluntad”). Su excelente trazo en la recreación visual es simplemente admirable.

Deliciosamente jocosa de principio a fin, El Negro Blanco es una historieta sencillamente inolvidable donde en la memoria del lector quedaran grabadas sus extravagantes historias, su amplia galería de pintorescos y excéntricos personajes, sus inagotables embrollos y divertidas complicaciones, con El Negro siempre seducido por la cautivadora belleza de sus ocasionales amigas, las infartantes minas que son un regalo para la mirada. Lectores: “perded toda esperanza” una vez que se hayan sumergido en sus páginas, pues de su recuerdo no hay escapatoria.

(1) Agatha dará lugar a la historieta “Brujas” siempre con guión de Carlos Trillo y dibujos Ernesto García Seijas.

(2) Debido a la popularidad de Flopi posteriormente empezó a publicarse “Flopi aventuras de una periodista argentina” para la revista Play Boy, con guión de Carlos Trillo y Eduardo Maicas y dibujos de Ernesto García Seijas.

(3) Giovanni Sartori. “Homo videns: La sociedad teledirigida”. Taurus. 1999.

martes, 23 de febrero de 2010

Los recomendados: Olimpita, de Hernán Migoya y Joan Marín


Por Gabriel Zárate

Olimpita: Novela Grafica de 150 páginas editada por Norma Editorial de España el 2009 con guión de Hernán Migoya y dibujos de Joan Marín. Obra producida por exclusivo encargo para Nómadas, colección de historietas con tinte social y realista.

Es el retrato costumbrista de la vida cotidiana de Olimpita, una sencilla mujer catalana que trabaja en el mercado La Abacería, en su puesto de venta de pescado, del barrio de Gràcia en Barcelona, sobrellevando una vida gris, monótona, sin mayores horizontes ni expectativa. Atrapada en una nefasta relación sadomasoquista, recibiendo frecuentes golpizas y maltratos por parte de su machista y dominante esposo Carmelo. Su respuesta es la tímida sumisión frente a la reiterada violencia física del marido. Lo más grave es el profundo daño psíquico a su destrozada autoestima. La relación de Carmelo es de un autoritarismo vertical y conservador donde el hombre somete a la mujer e impone su voluntad a golpes. No es gratuito que ellos sean de origen andaluz.

El contexto es una contemporánea Barcelona nacionalista, recibiendo una nueva corriente multiétnica de numerosos y miserables migrantes. Es el mayor fenómeno social de la rica Europa occidental que genera una contundente respuesta xenófoba frente a los extranjeros, sintetizada en el comentario de doña Carmela, trabajadora también del mercado: “Hace 40 años nos invaden los españoles, hace 10 los moros y ahora los latinos y los negros”.

Olimpita en su solitaria desesperación, desprotegida y abandonada de afecto, encuentra desahogo y refugio en un marginal como Ass. Son dos infelices seres que sufren y llevan vidas difíciles por razones distintas. El destino entrecruza sus caminos en una fatídica y adultera relación clandestina.

Ass un ilegal inmigrante africano proveniente de Senegal, que llega a Europa con la ilusión de ganar algo de dinero y es constantemente marginado y rechazado en la obtención de empleo. Nadie le quiere dar trabajo y sobrevive en condiciones paupérrimas, hacinado en una pequeña habitación repleta de otros indocumentados africanos. Casi ingenuo como un niño inocente y aparentemente inofensivo, es retratado como a un hombre primitivo e instintivo que frente a la mujer desconoce la delicada seducción. Fornido y musculoso solo responde exaltado a sus incontenibles impulsos libidinosos, descritos en sus comentarios frente a Olimpita: “Te daré mas placer que nunca”, o refiriéndose a doña Carmela: “Ella me ayuda, yo debía eso”.

Hay una visión obsesivamente fálica de la sexualidad que se impone en las historias narradas: en las curiosas miradas femeninas ante un alto y atlético senegalés al que las mujeres maduras de Barcelona contemplan como a un imponente y monumental príncipe de ébano. En la humorística idea del vigoroso macho semental africano en los diálogos de los aficionados al futbol, amigos de Carmelo y todos hinchas del Barza, que admiran al camerunés Samuel Ett´o y cuyo éxito lo atribuyen a “que aquí las tías están mal folladas”. En la triste despedida de Olimpita, palpando el pene de Ass. Se plasma en la historieta un reiterado discurso falocéntrico, con la elaboración de la mirada sobre el negro con atributos de enérgica superioridad erótica por su poderosa potencia física y una univoca percepción machista de la sexualidad como exclusivamente genital. Incluso el deseo femenino es visto como un mecanismo de evasión para combatir la soledad, la falta de amor: “Esto es mejor que el amor”.

También aparece la imagen del migrante sudaca encarnada en Doris, una mestiza empleada peruana que trabaja en el mercado, mirada con temor y desprecio, por su sensual desenvoltura. Olimpita dirá de ella: “Esas busconas nos quieren quitar los hombres a las de aquí”.

Joan Marín desarrolla un mesurado dibujo expresivo en el grosor del trazo, poblado de silencios y dolor contenido, a la vez pausado en el desarrollo calmado de las acciones, con una deliberada restricción del leguaje que recarga el peso de la historia en el tratamiento visual del relato, lentificándolo para remarcar una casual atmósfera intimista en el suceder diario.

Olimpita se siente acorralada en el feroz miedo ante el inclemente castigo físico e incluso la posibilidad de la muerte. Fatalmente resignada es incapaz de rebelarse. Es una polémica heroína que inicialmente provoca dulce lastima. Imagina posibles salidas audaces a su desgraciado martirio, pero el mortal temor se acaba imponiendo y elige salvarse a cualquier costo, destapando el gélido y siniestro lado oscuro de su ser. Es un libro impresionante por el crudo desenlace de la historia y lo verosímil de los complejos personajes tratados, ajenos a cualquier visión maniquea de la vida. Sujetos deshonestos, que solo optan por sobrevivir empañados de cinismo, que reprimen sus furias, sumidos en una intensa tristeza y en una despiadada soledad. Sometidos ante el sombrío destino que les ha tocado vivir, del cual liberarse resulta desdichadamente imposible.

sábado, 20 de febrero de 2010

Los recomendados: El Peregrino de las estrellas, de Carlos Trillo y Enrique Breccia


Por Gabriel Zárate

El Peregrino de las estrellas: Publicada originalmente en la revista Skorpio de Editorial Record a partir de 1979, con guión de Carlos Trillo y dibujos de Enrique Breccia, es la segunda colaboración conjunta de este dúo de afamados historietistas. Ha sido reeditada por Javier Doeyo el 2008 en su colección Novela Gráfica.

Un bergantín inglés en el siglo XVIII, cuya tripulación está apunto de amotinarse, cegados de ambición y codicia por la preciosa carga de metal dorado de la nave, es el preámbulo de la fantástica historia. El Peregrino en su trayecto marítimo luego de atravesar un misterioso y repentino banco de niebla, se encuentra ante un gigantesco agujero en el mar y es atraído hacia él; nada pueden hacer los desesperados marineros para evitarlo. La tripulación opta por salvarse abandonando en botes el navío, sin agua ni comida pero llevándose integro el valioso cargamento de oro. Todos menos el capitán Harris Conrad, el veterano marinero Jonah y el joven grumete O’Flagherty, que deciden quedarse a bordo y morir junto con su barco.

La nave se sumerge en el agujero de horror y cae en otra dimensión, en un planetoide. Sus tripulantes sobreviven al impacto y tras salvar la vida de un extraño ser, este en compensación les proporciona una flauta con poderes, un generador de energía que le permite al bergantín, envuelto por una burbuja protectora, navegar por el espacio cósmico. Así empieza la increíble travesía del Peregrino por un infinito mar intergaláctico, visitando planetas inauditos, explorando extraños universos de seres maravillosos, presenciando sucesos insólitos y extraordinarios y afrontando peligros de fantasía, terror y ensueño.

Esta narración de ciencia ficción, implica una compleja fusión del relato decimonónico británico de heroicos viajes marinos a lejanas tierras exóticas, con tópicos del cuento mágico infantil poblado de hadas y duendes. Sumado a la atmósfera metafórica de los duros años de la represión militar argentina, que cifradamente se transmiten en la resignada tristeza y el sumiso silencio. Todo ello plasmado en un trazo poético de Enrique Breccia, de una lírica belleza expresiva que denota una subyugada melancolía y un plástico desconsuelo.

Aparte, las aventuras del Peregrino y sus tripulantes encierran una pesimista fábula de reflexión moral en las diversas descripciones de extravagantes mundos con una surrealista similitud al nuestro. Un ente que transformándose en una hermosa y cautivante mujer revive el mito de las sirenas capaces de seducir a los hombres de mar. Unos mandriles antropomorfos cuyo aprendizaje del dominio de las armas despierta el hambre por el poder conduciéndolos a la lucha fratricida. Un mundo habitado por hadas y ogros similares a los relatados a los niños antes de dormir. Un planetoide semejante a un monstruo marino que intenta devorarlos. Son los viejos e inagotables temas reelaborados una vez más, que encierran reflexivas parábolas sobre el carácter problemático, emocional e incomprensible del hombre. Como la afligida vigencia del fatídico amor del capitán Conrad por una mujer muerta diez años atrás.

En su azaroso trayecto espacial, el anciano y legendario mago Merlín, es rescatado e incorporado a la tripulación reafirmando la tradición anglosajona de la historia. Su presencia proporciona una cuota de sabiduría, misterio, hechizo y humor, como cuando incrusta un par de alas voladoras en Jonah. La acumulada sapiencia de años lo convierte en el nuevo líder de la nave, reforzando la visión mágica y fabulosa del universo encantado, donde El Peregrino surca entre las estrellas del cosmos un fantástico e inacabable viaje, sin un puerto final, con persistente rumbo hacia lo desconocido.